¿Perdiste uno o varios dientes?
La pérdida de una pieza dental puede parecer un problema únicamente estético, pero con el tiempo puede generar consecuencias importantes para la salud oral.
Entre las más frecuentes se encuentran:
- Pérdida progresiva del hueso donde estaba el diente.
- Desplazamiento de los dientes vecinos.
- Alteraciones en la mordida.
- Mayor dificultad para masticar ciertos alimentos.
- Cambios en la pronunciación.
- Disminución de la confianza al sonreír o hablar.
Mientras más tiempo permanezca el espacio sin rehabilitar, mayores pueden ser las complicaciones y, en algunos casos, el tratamiento puede requerir procedimientos adicionales para recuperar el soporte óseo.
Por ello, una valoración temprana con un especialista permite determinar la mejor solución para restaurar la función y la apariencia de la sonrisa.